¡La guerra por la Ciudad estalla! ¿Quién realmente tiene el poder: Larreta, Bullrich o Jorge? Descubre lo que está en juego para 2027.

La reciente disputa entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich sobre la intervención estadounidense en Venezuela se presenta como un globo de ensayo en el contexto político argentino. Bullrich, senadora por el espacio libertario, ridiculizó el comunicado de Larreta respecto a la detención de Nicolás Maduro, quien a su vez no dudó en responderle con una fotografía de la ex ministra en sus años de militancia en Montoneros. Este intercambio no es meramente anecdótico; refleja una estrategia comunicacional diseñada por el equipo de Larreta para posicionarlo como un candidato “combativo” de cara a las elecciones de 2027. Para el ex alcalde, la campaña nunca se detuvo.
La lucha por el control de la Ciudad de Buenos Aires ha comenzado y los principales actores son, nada más y nada menos, que los tres herederos de Mauricio Macri. Larreta ha dedicado el último año a recuperar el control de la Ciudad y está decidido a reanudar su campaña durante 2026. Tras haber sido elegido legislador porteño con solo el 8% de los votos, ha comenzado nuevamente a recorrer los barrios para reconectar con los vecinos.
Acompañado por su círculo más cercano, que incluye a Emanuel Ferrario, Álvaro González y Guadalupe Tagliaferri, Larreta se reúne semanalmente con ciudadanos para validar su hipótesis: que la Ciudad enfrenta un problema de gestión, del cual Jorge Macri es visto como el principal responsable. Según sus colaboradores, el creciente apoyo al voto libertario es más un reflejo de este fracaso administrativo que un giro ideológico del electorado. “Siguen diciendo que hay olor a pis”, es la frase que resume el sentimiento de descontento que pretende capitalizar Larreta.
En este sentido, la reconstrucción de la carrera política de Larreta pasa por la Legislatura. Después de un intento fallido de alcanzar la presidencia en 2023, su objetivo es hacer una base sólida desde su banca. Preside un bloque de siete legisladores, que formó junto a Oscar Zago y la conocida como “Hormiguita”, Graciela Ocaña. Desde allí, Larreta busca convertirse en un factor de equilibrio dentro del PRO, presionando a sus rivales a acelerar sus movimientos en un año electoral donde las decisiones se toman pronto.
El dilema de Bullrich
Por su parte, Bullrich ha encontrado un nuevo espacio de confort en el Senado. Si bien su enfoque inmediato está en la aprobación de la reforma laboral programada para febrero, no pierde de vista sus ambiciones para 2027. Sueña con convertirse en la jefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, aunque esa decisión no solo depende de ella, sino también de Karina Milei, quien juega un papel clave en el futuro político del país.
Desde el bullrichismo se asegura que, a pesar de su reputación cambiante, Patricia será leal a las decisiones de los hermanos Milei. “Va a ser leal, lo demostró en los últimos dos años. No tiene a dónde ir y sabe que en 2031, tendrá 75 años”, señala uno de sus colaboradores de confianza. Bullrich está dispuesta a ceder su lugar en la Ciudad si eso asegura una victoria en las elecciones.
Sin embargo, también está jugando a otra carta: ser la candidata a vice de Javier Milei en 2027. El entorno gubernamental considera que Victoria Villarruel no estará en la boleta de Larreta, lo que abre espacio para que Bullrich, quien compitió contra Milei en las elecciones presidenciales de 2023, asuma un rol protagónico.
“Desperdiciar la imagen de Patricia a nivel nacional es un pecado capital”, reconoce un antiguo colaborador que ha migrado hacia el libertarismo, sugiriendo que los Milei podrían ofrecerle la vicepresidencia. Hasta entonces, Bullrich seguirá acumulando poder interno.
La debilidad de Jorge
Todo este entramado es observado con atención por Jorge Macri, cuyo intento de reelección como jefe de Gobierno porteño es fundamental para la supervivencia del PRO. Actualmente distanciado de su primo Mauricio, que lo posicionó en la sucesión porteña, Jorge está en búsqueda de aliados y no descarta ninguna negociación, a pesar de sus tensiones con Larreta y Karina Milei. Las PASO abrirán las puertas a una serie de alianzas inesperadas.
La forma en que se desarrollen estas internas definirá el enfoque de la campaña. Si Jorge Macri se enfrenta a Larreta, se tratará de una lucha por revivir la identidad amarilla en la Ciudad. En cambio, si el enfrentamiento es con Larreta, la disputa se centrará en quién puede atraer más el voto anti peronista. Macri, así como Bullrich, se prepara para soportar todos los escenarios.
La reciente experiencia electoral fue un duro golpe para el PRO, que con Sylvia Lospennato al frente solo logró un 16% de los votos. En respuesta, Jorge ha comenzado a ajustar su gestión y dejar el control político en manos de Jorge “el Tano” Angelici, un histórico operador que ahora dirige el gobierno porteño, controla la Legislatura y media entre los primos Macri.
En este contexto, el futuro de la Ciudad y del PRO está en juego, y las decisiones que se tomen en los próximos meses podrían determinar el rumbo político de Buenos Aires hasta 2027.
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