¡La pelea inesperada entre Sam Altman y Elon Musk que podría cambiar el futuro de la IA! ¡No te lo pierdas!

Sam Altman y Elon Musk se han convertido nuevamente en protagonistas de un intenso intercambio de opiniones en público. Estos titanes de la tecnología no han escatimado en lanzarse pullas sobre la seguridad de ChatGPT, Grok y el Autopilot de Tesla en la red social X, generando un debate que resuena en toda la esfera tecnológica.
La disputa se encendió cuando Musk publicó en su perfil: "No dejen que sus seres queridos usen ChatGPT". Este mensaje fue una respuesta a una publicación que alegaba que el uso del chatbot de OpenAI estaba vinculado a la muerte de nueve niños y adultos desde su lanzamiento en 2022. Ante esto, Altman defendió a ChatGPT y destacó el compromiso de OpenAI con la seguridad de sus usuarios. Sin embargo, no se detuvo ahí. En un giro inesperado, el CEO de OpenAI también criticó la tecnología Autopilot de Tesla, catalogándola como insegura.
Altman expresó: "Es realmente difícil; necesitamos proteger a los usuarios vulnerables, al mismo tiempo que nos aseguramos de que nuestras salvaguardias permitan a todos nuestros usuarios beneficiarse de nuestras herramientas". En el mismo post, añadió: "Solo una vez viajé en un coche usándolo, hace algún tiempo, pero mi primer pensamiento fue que estaba lejos de ser algo seguro para Tesla haberlo lanzado". Además, haciendo alusión al sistema Grok, comentó: "Ni siquiera voy a empezar con algunas de las decisiones de Grok". Para finalizar, sentenció: "Llevas 'toda acusación es una confesión' demasiado lejos".
Denuncias y Demandas
La controversia se desenvuelve en un contexto donde se han presentado al menos ocho demandas por homicidio culposo contra OpenAI, alegando que el uso de ChatGPT ha contribuido al deterioro de la salud mental, lo que se ha relacionado con casos de suicidio y asesinato, incluso entre niños y jóvenes adultos. Estas denuncias resaltan la creciente preocupación sobre el impacto de la inteligencia artificial en los usuarios más vulnerables.
Por otro lado, las preocupaciones sobre la seguridad de la conducción autónoma de Tesla también han sido un tema candente. Varias demandas por homicidio culposo han surgido, incluyendo una que se relaciona con un accidente fatal en Florida en 2019, donde falleció una mujer de 22 años. En ese caso, un jurado determinó que Tesla era responsable en un 33% del accidente, y se otorgaron $329 millones de dólares en daños a los demandantes, según informes de Business Insider.
Este intercambio de acusaciones en las redes sociales se produce en medio de una prolongada batalla legal entre Altman y Musk sobre el estatus de OpenAI como organización sin fines de lucro. Musk ha demandado a Altman y a otros líderes de OpenAI, argumentando que lo engañaron al decidir adoptar una estructura con fines de lucro, apartándose de la misión original de la empresa, que fue fundada con su apoyo inicial de 38 millones de dólares como una organización sin fines de lucro.
La tensión entre Altman y Musk pone de relieve no solo sus diferencias personales, sino también las implicaciones más amplias sobre la regulación y la ética en el desarrollo de tecnologías avanzadas. A medida que la inteligencia artificial y la conducción autónoma avanzan, el debate sobre su seguridad y las responsabilidades de las empresas que las producen se vuelve cada vez más crítico. La opinión pública, junto con la presión legal, jugarán un papel fundamental en la forma en que estas tecnologías se desarrollan y se implementan en el futuro.
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