¿Massa en la playa? ¡Descubre qué secretos esconde su asesoría internacional y cómo amenaza al peronismo!

Sergio Massa no se queda quieto. Durante el verano, alterna su tiempo entre el balneario Casa Mar, en Pinamar, su residencia en la zona norte del conurbano bonaerense y su oficina en el barrio de Retiro. En este entorno, el exministro de Economía de Alberto Fernández y líder del Frente Renovador ha estado recibiendo a clientes internacionales preocupados por la crisis en Venezuela y la inestabilidad en Perú.

Ante estas consultas, Massa ha recomendado el libro La hora de los depredadores, del escritor italiano Giuliano da Empoli, conocido por sus anteriores obras, como Los Ingenieros del Caos y El Mago del Kremlin. En sus charlas, ha señalado: “No es que me haya gustado, pero lo que hace es describir muy bien un mundo donde las mediaciones ya no sirven ni alcanzan”. Desde su refugio en la costa, Massa ha reconocido que el presidente Javier Milei “sí entiende” el cambio de paradigma que vive el mundo actual, donde todos son “fabricantes de noticias”.

Desde el Frente Renovador, se ha comentado que Massa observa con preocupación la creciente interna entre el gobernador Axel Kicillof y los partidarios de la expresidenta Cristina Kirchner. “Es una pelea chiquita que no aporta un voto más”, habría dicho en una charla informal. En un intento de posicionarse por encima de esta disputa, allegados al tigrense afirman que el espacio peronista “tiene que rediscutir este año qué representa, qué sistema de valores tiene para contraponer a los de Milei”. Esta interna, aunque presenta divisiones previsibles, puede costarle al peronismo un tiempo valioso en su preparación para las elecciones de 2026, temen en el Frente Renovador.

Entre mates y partidos de truco playero, Massa ha compartido con sus compañeros de veraneo que considera que la reforma laboral que propone el gobierno libertario “va a salir, pero con cambios”. Critica en voz baja a la CGT, argumentando que cuida “su quintita” en la discusión de esa norma y desconoce “todo lo que esa ley va a afectar la vida cotidiana de muchísima gente”. Sugiere esperar las próximas semanas, pero da señales claras de querer participar en la reconstrucción de la identidad peronista.

Poco se sabía en los últimos tiempos de Marcos Peña, exjefe de gabinete y figura clave del gobierno de Mauricio Macri. Alejado de la política, su última colaboración conocida fue como “asesor externo” en la campaña de María Eugenia Vidal en 2021. Peña, que se encuentra organizando retiros espirituales para líderes, ha mantenido un bajo perfil, aunque se ha revelado que Mauro Berenstein, presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentina (DAIA), ha estado en “charlas” privadas con él. Este interés surge en un momento de gran convulsión para las comunidades judías en el mundo, especialmente debido a la tensión en el Medio Oriente.

En el ámbito deportivo, Diego Hartfield, diputado nacional libertario y extenista profesional, recordó recientemente su aplastante derrota ante Roger Federer en el Abierto de Australia, hace 18 años. “Me sentí un nene de 8 años jugando contra un profesional. Cómo puede ser que un tipo que entrenaba probablemente las mismas horas que yo me haga sentir así tan inútil”, reflexionó Hartfield en su cuenta de X. A pesar de esa amarga experiencia, se ha mantenido activo en la política, habiendo terminado segundo en las provinciales de Misiones y derrotando al Frente de la Renovación en su carrera por un lugar en la Cámara de Diputados. Junto a Karina Milei, podría ser candidato a gobernador en 2027.

En otro rincón de la política argentina, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, fue visto ingresando al Banco Nación para discutir líneas de financiamiento específicas para el sector productivo, buscando impulsar la compra de maquinaria y créditos para PyMEs. Curiosamente, Pullaro se encontraba a solo 100 metros de la Casa Rosada, donde aún no ha visitado al ministro del Interior, Diego Santilli. Se comenta que Santa Fe y Córdoba son de las pocas provincias que pueden vivir sin la coparticipación, lo que les permite mantener cierta distancia de la administración central.

Por su parte, Gildo Insfrán, eterno gobernador peronista de Formosa, cumplió 75 años esta semana, habiendo estado en el poder casi 40 años. En una de sus primeras actividades del año, entregó 200,000 juguetes a los niños formoseños por el Día de Reyes. “Es un gesto de amor y compromiso de un gobernador que privilegia a los niños”, expresó el ministro de Cultura y Educación, Julio Aráoz. Insfrán, que sigue recibiendo felicitaciones, es visto como un referente peronista respetado por muchos.

Finalmente, el nuevo embajador argentino ante Bélgica y la Unión Europea, Fernando Iglesias, compartió su accidentado primer día en Bruselas a través de las redes sociales, donde relató: “De entrada nomás activé la alarma” y posteriormente se quedó “en la calle, en remerita con 5 grados, sin teléfono y sin las llaves de acceso a mi casa ni a la oficina”. Iglesias, que tuvo que recurrir a un teléfono prestado para comunicarse con la cónsul, concluyó bromeando: “No paro de triunfar. Que no decaiga”.

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