¿Meta se rinde? Descubre por qué el fin del metaverso podría significar un caos para el futuro digital en 2024.

En el mundo de la tecnología, las modas surgen y desaparecen como fuegos artificiales: iluminan el cielo, hacen ruido y, cuando el humo se disipa, solo quedan dos cosas: una factura y un sinfín de preguntas. Este es el caso del metaverso de Meta, que ha comenzado a mostrar señales de que su esplendor podría estar en declive.

Meta, la compañía que hace cuatro años decidió cambiar su nombre para reflejar su ambición de crear un "internet en 3D", ha anunciado un recorte del 30% en el presupuesto de su división Reality Labs, la unidad encargada de la realidad virtual, aumentada y del ecosistema del metaverso. Este movimiento no significa un "game over" definitivo, pero sí es una clara señal de que, si el futuro no se puede utilizar hoy, es difícil justificarlo para mañana.

Índice
  1. Reality Labs en dieta: recorte y un enfoque más pragmático
  2. El metaverso como un proyecto lento

Reality Labs en dieta: recorte y un enfoque más pragmático

A primera vista, la reducción presupuestaria podría parecer una retirada, pero se entiende mejor como un ajuste financiero y narrativo. Cuando los accionistas exigen resultados, los proyectos a largo plazo pierden prioridad frente a aquellos que pueden generar adopción inmediata. En este sentido, el metaverso deja de ser la autopista principal para convertirse en una ruta secundaria, con menos combustible. Sin embargo, el sueño de un mundo virtual no desaparece, solo cambia de ritmo.

El nuevo enfoque de Meta es evidente: se está dirigiendo hacia la inteligencia artificial (IA) integrada en dispositivos más accesibles y útiles en la vida cotidiana. La empresa no está despidiendo a la experiencia inmersiva, sino que está priorizando lo que la gente puede entender y usar en el aquí y el ahora. Así, surgen las gafas inteligentes y wearables que ofrecen funciones asistidas por IA, prometiendo un valor inmediato sin exigir que el usuario se aísle del mundo, como ocurriría con un visor inmersivo.

La lógica comercial es clara: un visor de inmersión total es una gran declaración, pero también puede generar fricción. Por el contrario, unas gafas discretas con funciones útiles son una entrada más realista al mercado. Este cambio de enfoque implica una transición de un mundo “Ready Player One” hacia algo más práctico y utilitario: “sirve para algo hoy”.

El metaverso como un proyecto lento

Uno de los problemas del metaverso ha sido su marketing. Se ha presentado como un destino final cuando, en realidad, probablemente sea un proyecto de construcción gradual. En lugar de imaginar a todos viviendo dentro de un espacio virtual, la tendencia que gana terreno es más terrenal: gemelos digitales de espacios físicos, colaboración remota mejorada y capas de realidad aumentada que se integran en tareas cotidianas. Aquí, la IA actúa como un catalizador; permite crear entornos y contenidos más rápidamente, abaratando costos y acelerando procesos. En otras palabras, construir mundos virtuales puede costar "menos tiempo y menos dinero". No es magia, es eficiencia.

Analistas como Ekaitz Cancela ven este movimiento como una reestructuración clásica: redistribuir capital para no quedar atrás frente a competidores fuertes en IA. Meta parece estar comprando tiempo y foco, invirtiendo en áreas donde el mercado responde rápidamente, mientras mantiene la base tecnológica necesaria para experiencias inmersivas más robustas en el futuro.

Sin embargo, hay un factor que condiciona todo: la privacidad, la seguridad y el uso por parte de menores. Los mundos digitales no crecen en un vacío; están bajo presión regulatoria y escrutinio público, lo que obliga a Meta a ser más cuidadosa con la forma y el momento en que despliega experiencias masivas.

¿Significa esto que se ha acabado el metaverso? No necesariamente. Lo que se desvaneció, al menos por ahora, es la idea de que el metaverso emergerá como un "gran salto" inmediato. El escenario más probable es uno incremental: IA + realidad aumentada + dispositivos más cómodos + usos prácticos, paso a paso.

En resumen, Meta no está cancelando el futuro, sino que lo está renegociando. Y en el campo de la tecnología, esa diferencia suele ser lo que separa una promesa atractiva de un producto que realmente sobrevive.

Te puede interesar:

Subir