¡No vas a creer cómo una rifa de $100 puede salvar a miles! Descubre el impactante proyecto de Richard Soto que necesita tu ayuda urgentemente.

Desde hace casi tres décadas, la Obra Social impulsada por el Pae Richard Soto se ha convertido en un pilar fundamental para cientos de familias en situación de vulnerabilidad en Salta. Fundada el 18 de septiembre de 1997, esta iniciativa comunitaria ha sabido adaptarse a los tiempos y necesidades de su contexto. En diferentes períodos, ha brindado meriendas, almuerzos, y actualmente distribuye canastas de alimentos a más de 250 familias que se encuentran en situaciones críticas. Sin embargo, el complejo escenario económico actual ha puesto en jaque la continuidad de esta labor solidaria, con costos crecientes y dificultades para asegurar un abastecimiento regular. Por ello, Richard Soto ha lanzado un llamado público a la comunidad, apelando a la empatía y al compromiso colectivo.

Índice
  1. “Ayúdenme a ayudar”: un llamado desde el corazón
  2. Una obra que trasciende lo material

“Ayúdenme a ayudar”: un llamado desde el corazón

Bajo la consigna “Ayúdenme a ayudar”, el religioso ha puesto en marcha una rifa solidaria, conocida como bono colaboración, con el objetivo de recaudar fondos para mantener en pie la obra social. La propuesta es sencilla, pero muy significativa: cada aporte contribuye directamente a garantizar alimentos a quienes más lo necesitan. “Son 252 familias para sostener”, expresa Soto con crudeza y honestidad, reconociendo que tuvo que “salir a los cuatro vientos” a pedir colaboración. “A la sociedad salteña les pido una mano, son familias de contexto social crítico que necesitan”, señala en su mensaje, que se ha difundido por redes sociales y de boca en boca.

La rifa solidaria ofrece como premios canastas compuestas por alimentos no perecederos, un asado con chorizos, refrescos y productos de limpieza. Este atractivo busca incentivar la colaboración de la ciudadanía en un momento donde ayudar también representa un desafío. Los interesados en participar pueden retirar los números personalmente en el domicilio de Richard Soto, ubicado en Andrés Latorre 260, entre San Martín y Ramírez. Allí, el propio impulsor de la obra recibe a quienes se acercan, en un gesto que refleja el carácter cercano y comunitario que siempre ha caracterizado esta iniciativa.

Una obra que trasciende lo material

Más allá de la ayuda concreta, la Obra Social del PAE Richard Soto representa casi 30 años de compromiso ininterrumpido con los sectores más postergados de Salta. “Dar es recibir”, resume el religioso, dejando en claro que la solidaridad no es solo una acción, sino una forma de vida. En tiempos difíciles, cuando la necesidad crece y los recursos escasean, el sostenimiento de este tipo de obras depende, más que nunca, del respaldo de la comunidad.

El llamado está hecho: una pequeña colaboración puede marcar la diferencia para cientos de familias que hoy dependen de esta red solidaria para salir adelante. En un contexto donde la crisis económica afecta a muchos, iniciativas como la de Soto son más relevantes que nunca. La solidaridad, en este sentido, se convierte en una acción que no solo beneficia a quienes reciben ayuda, sino que también fortalece el tejido social de la comunidad salteña.

Por lo tanto, el desafío se plantea no solo como una cuestión de supervivencia para las familias involucradas, sino como un llamado a la acción colectiva. Con pequeñas contribuciones, se puede generar un impacto significativo en la vida de otros. La obra de Richard Soto es un recordatorio de que en la unión y el apoyo mutuo radica la verdadera fortaleza de una comunidad.

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