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Los «tres mosqueteros» digitales de Milei en las redes sociales

No hay comentarios | Publicado el domingo 4 de febrero

Por Diego Corbalán

Los tres mosqueteros digitales de Javier Milei juegan un papel clave en el sostenimiento de su gestión.

A falta de construcción política consistente y efectiva, las redes lucen como el mejor refugio defensivo para el gobierno libertario.

Los reproches lanzados por la llamada “oposición amiga” contra la intransigencia de Milei refuerzan la sospecha.

Los libertarios apuestan a un fuerte y constante asedio digital contra sus rivales, desde los más lejanos a los cercanos.

Todos la terminan ligando, por decirlo de alguna manera.

Y como resultado, el gobierno consolida sus posturas radicalizadas.

Un modo de hacer política con el presidente al frente de la estrategia en las redes sociales del “pegue y (si se puede) negocie”.

Una ministra con varios fines

Para entender el por qué de la figura que lidera el ranking de ministros, funcionarios y dirigentes oficialistas más mencionados en redes sociales hay que remitirse a un acuerdo político puntual de Javier Milei.

Cuando el actual presidente todavía no había asumido, su entendimiento con Mauricio Macri abrió la puerta al ingreso de Patricia Bullrich al incipiente gabinete.

La actual ministra de Seguridad se sumaba a las filas libertarias como cuña macrista en una estructura de poder todavía en formación.

Era un acuerdo que implicaría un aporte en términos de volumen político para ensanchar los cimientos políticos el gobierno asumido el 10 de diciembre del año pasado.

Bullrich no sólo se transformaba en ministra de Seguridad, sino, además, en aportante de volumen político a una gestión que necesitaba mostrar espaldas políticas y de gestión.

Patricia, al frente

Si analizamos a simple vista el gabinete de Javier Milei, reluce el color libertario, pero con pinceladas políticas de otros tonos que matizan esa primera observación.

De hecho, Patricia Bullrich cerró enero como la funcionaria del gobierno más presente en la conversación digital.

De acuerdo con los datos recopilados y analizados junto a Scidata Argentina, la ministra de Seguridad se quedó con un tercio de la charla sobre las principales figuras libertarias en el poder.

Sumó casi el 32% del volumen de diálogo en redes sociales sobre el gobierno, con X (ex Twitter) al frente del total de menciones, seguida por YouTube y Facebook.

El porcentaje refleja la centralidad de Bullrich en la discusión pública en el mundo digital, en donde la funcionaria logra centralidad en distintos debates, más allá de la cuestión de la seguridad.

Rechazo alto, con presencia política

Sin embargo, a ministra de Seguridad paga un costo digital alto por ser la figura política del gobierno de más protagonismo en redes sociales.

Patricia Bullrich alcanzó en enero el nivel de negatividad más elevado en la conversación que la mencionó, con el 64,8% de rechazo.

Dos tópicos aportaron mayores cantidades de menciones negativas a la conversación sobre la ministra.

Por un lado, el paro de la CGT del 24 de enero.

La huelga y movilización generó un fuerte contenido de rechazo a las medidas de control y eventual represión de las movilizaciones.

Por otra parte, el asesinato de la hija de uno de los custodios de la funcionaria nacional traccionó de manera intensa parte de la negatividad de la semántica que mencionó a Bullrich durante enero.

Más política que seguridad

Patricia Bullrich, en definitiva, logra ser en esencia una cuña política dentro de la gestión libertaria.

Entre las temáticas específicas de corte político y la gestión de gobierno, la ministra y excandidata presidencial suma poco más del 43% de las menciones que la citaron durante enero.

Las cuestiones de la “justicia” apenas si lograron el 14%, la “agenda social” el 13,4% y la “corrupción” poco más del 10%.

Un vocero, más que vocero

Detrás de Patricia Bullrich asoma una figura clave en lo político, aunque su misión aparenta ser otra.

Se trata del vocero presidencial, Manuel Adorni.

Economista de formación, el portavoz de Javier Milei viene ejerciendo un rol esencial en la construcción diaria de la agenda política del oficialismo, no sin sobresaltos.

Adorni es un conocido espadachín digital de las redes sociales desde antes de convertirse en vocero presidencial.

Sus filosas publicaciones antikirchneristas le valieron un lugar importante en la comunidad anti K, especialmente en X.

Hoy, su misión en el gobierno es, a todas luces, apalancar la gestión de Javier Milei desde el punto de vista de la comunicación.

Sin embargo, Manuel Adorni se permite continuar sosteniendo su semántica crítica contra lo que ahora podríamos definir como la “pesada herencia” que dejó el kirchnerismo.

Una misión política

Manuel Adorni, como les remarcaba, cumple en el gobierno una misión política puntual.

Sus conferencias de prensa cotidianas aportan un volumen de charla en redes sociales que lo ubican en un segundo lugar más que interesante para su perfil público.

Durante enero, Adorni sumó poco más del 20% de las menciones digitales a los principales funcionarios y colaboradores de Javier Milei, ocupando un cómodo segundo lugar detrás de Patricia Bullrich.

Adorni incluso logró durante el mes que finalizó una reputación digital algo mejor que la de la ministra de Seguridad, con el 62,5% de menciones negativas contra el 64,8% de la dirigente del Pro.

Durante enero, el paro general convocado por la CGT fue el tópico más presente en la semántica negativa que mencionó al vocero presidencial.

Un dato que, sin dudas, da cuenta del fenómeno de dique de contención política que cumple el vocero ante la pesada agenda de gestión que Javier Milei carga en sus hombros.

Pese a todo, Adorni también contribuyó durante el mes pasado al sostenimiento de la semántica de apoyo al gobierno libertario.

“Derechos” y “libertad” fueron las dos palabras de sentimiento positivo más presente en la charla sobre el portavoz oficial.

Vocero político

Como les remarcaba, Adorni es antes que nada una figura política del gobierno más que un funcionario que operativiza la comunicación oficial.

Su fuerte rol en el mundo digital logra instalar en las redes una agenda con marcado peso político.

Durante enero, poco más del 40% de la semántica sobre el vocero presidencial fue sobre lo político, desplazando lo económico a apenas el 16,5%.

Incluso la gestión de gobierno llegó a poco más del 12%, por sobre el 8% de la agenda social.

Caputo, el ministro de Economía (y Política)

Como en los casos de Bullrich y Adorni, Luis “Toto” Caputo también cumple una misión política (con impactos digitales) antes que su propia responsabilidad en lo económico para la cual fue elegido ministro.

El funcionario es la cuarta figura del oficialismo en presencia en las redes sociales, aunque con un rol mucho más importante aún en la semántica de los medios de comunicación.

Caputo, al igual que Patricia Bullrich, sufre el embate constante de las críticas digitales, lo que llevó el índice de menciones negativas sobre su figura al 64,4% durante enero.

Dicha negatividad fue potenciada, entre otras razones, por sus amenazas a los gobernadores en la pulseada por la llamada Ley Ómnibus, por el manejo de la deuda pública y las políticas de ajuste que viene aplicando con brazo firme.

Todos temas calientes que, incluso, replegaron a un plano mucho menos intenso a la discusión en torno a Caputo por el manejo de la inflación.

Entre la economía y la ley ómnibus

Las amenazas de Caputo a los gobernadores que no apoyen la Ley Ómnibus se constituyeron en un tópico central de la charla sobre el ministro durante enero.

Esta arremetida del titular de la cartera económica contra los mandatarios provinciales empujó la charla política sobre su figura hasta superar el 35% del total de conversación sobre él en redes sociales.

Durante el mes pasado, la gestión ocupó el segundo lugar en la conversación sobre “Toto” Caputo con el 21,6%, mientras que los temas estrictamente económico quedaron en tercer lugar con el 17,1%.

Más atrás todavía quedó la temática sobre las finanzas del país con poco más del 13%.

Sumando el volumen de charla sobre lo económico y lo financiero, el resultado tampoco alcanza a igualar la conversación política sobre el titular del Palacio de Hacienda.

Un dato que refuerza nuestra hipótesis sobre la caladura política de Luis Caputo como ministro de Economía y su funcionalidad en la discusión político-ideológica que agita el propio Javier Milei en lo económico.

Liderazgos de los «mosqueteros» en los medios digitales

Indaguemos ahora en el paisaje de los medios de comunicación digitales para analizar la presencia de los principales colaboradores de Javier Milei.

Los medios digitales promueven una semántica mucho más formal que las redes sociales.

Pero, además, configuran una agenda de temas y protagonistas de estos, por momentos, muy distintos a las prioridades de las redes sociales.

Durante enero, por caso, el más presente de todos los funcionarios y dirigentes cercanos al presidente fue su ministro del Interior.

Guillermo Francos sumó casi el 22% de las publicaciones de los medios con presencia digital.

El hacedor de agenda política

Como titular de la cartera política por excelencia, Guillermo Francos capitaliza su rol como gran armador del gobierno.

Y es, a la vez, el constructor de trabajosos acuerdos políticos coyunturales, como es el caso de las rondas de negociaciones para la votación de la Ley Ómnibus en el Congreso.

Francos logra centralidad ante los ojos de los medios y proyecta su figura sobre la dirigencia política en general, incluyendo, claro está, a ese grupo definido por Milei y su séquito más cercano como la “casta política”.

Detrás del ministro del Interior se ubicó durante enero Luis Caputo, con el 16% de menciones en las publicaciones digitales de los medios argentinos.

El titular de Hacienda también refuerza su protagonismo en la agenda de los medios, incluso por sobre Patricia Bullrich.

De hecho, la ministra fue la tercera en presencia durante enero con algo menos del 14% de las publicaciones online.

El vocero Manuel Adorni recién aparece en cuarto lugar en esta lista con menos del 10% de las menciones a funcionarios y colaboradores de Milei en medios digitales.

En este plano de análisis queda claro la cuña que logra meter el vocero con sus picantes cruces con los opositores al gobierno.

Esas chicanas rinden, mucho más en redes sociales que en el contexto informativo que construyen de los medios.

Un contrapunto interesante, para un funcionario que cumple funciones formales como portavoz presidencial.

Sin embargo, a la vez logra mejores rendimientos “picanteando” la discusión política en plataformas sociales antes que en los medios tradicionales.

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