“¿Qué oscura verdad oculta la proscripción que afecta a 45 millones de argentinos?”
Desde su hogar en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria debido a la causa Vialidad, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se dirigió a sus seguidores en un mensaje grabado durante la peña de fin de año del Instituto Patria. En su intervención, denunció lo que considera una “persecución judicial contra el peronismo” y cuestionó con dureza las políticas implementadas por el actual gobierno de Javier Milei.
La exmandataria afirmó que “la privación de la libertad y, fundamentalmente, mi proscripción, ese es el verdadero castigo”. Esta declaración no solo se refiere a su situación personal, sino que busca reflejar un sentimiento compartido entre “millones de argentinos que se sienten identificados con una idea de país”. A su juicio, lo que se prohíbe no es simplemente a ella como dirigente, sino también un proyecto político que ha marcado la historia reciente del país.
A lo largo de su mensaje, Fernández de Kirchner reflexionó sobre el significado político de su condena, recordando los logros de sus gestiones pasadas. No obstante, enfatizó que no es momento de mirar atrás, sino de pensar en el futuro y en “lo que hay que hacer” en un contexto que describió como “tiempos líquidos” o “tiempos de burrés”. Esta frase sugiere una preocupación sobre la inestabilidad y la incertidumbre que enfrenta la sociedad argentina en la actualidad.
Rescatando las palabras de la artista Teresa Parodi, la exmandataria instó a sus seguidores a “militar en serio”, advirtiendo sobre un “individualismo exacerbado” y una creciente “negación de la realidad”. En este contexto, comparó el presente con otros períodos críticos de la historia argentina, mencionando la caída del consumo, el cierre de comercios y la multiplicidad de trabajos que “ya no alcanzan”, elementos que conforman un panorama que consideró alarmante.
A pesar de la adversidad, se mostró optimista, recordando que el país ha superado momentos “trágicos y dramáticos” y ha logrado avanzar hacia etapas de reconstrucción democrática. Para cerrar su mensaje, subrayó la importancia de mantener la convicción política no solo en períodos electorales, sino de manera continua: “La historia demanda tiempo y muchas veces no coincide con el calendario. A la fe y a la convicción hay que acompañarlas con la firmeza de nuestras acciones”.
Con este llamado a la acción, Fernández de Kirchner busca reavivar el espíritu militante de sus seguidores, en un momento en el que el peronismo enfrenta desafíos significativos bajo el gobierno actual. La expresión de perseverancia y unidad en la lucha política podría ser crucial para el futuro de este movimiento en Argentina, en medio de un panorama social y económico complejo.
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