¿Quién es el candidato oculto de la UCR que cambia las reglas del juego? ¡Hasta 5 gobernadores lo respaldan y esto podría impactar tu voto!

El radicalismo se enfrenta a un momento crucial con la elección de su nuevo presidente, que se llevará a cabo mañana en el plenario del Comité Nacional partidario. Este proceso ocurre en un contexto de crisis que la UCR quizás nunca había vivido en toda su centenaria historia.

En la actualidad, el bloque de diputados nacionales puros del radicalismo se ha reducido a solo seis miembros. Esta disminución es significativa, considerando que muchos radicales han migrado hacia otros bloques, como el de La Libertad Avanza, o han creado su propio grupo, como es el caso de la bonaerense Karina Banfi.

La magnitud de la crisis de identidad de la UCR se puede entender mejor al recordar que, en su época de gloria en los años ochenta, solo en la Capital Federal, el radicalismo contaba con entre seis y siete diputados. A pesar de esta disolución a nivel nacional, hay una contracara interesante: el partido actualmente sostiene cinco gobernadores que responden al sello partidario y un conjunto de intendentes que mantienen poder en todo el país. Sin embargo, el desafío radica en la falta de unidad, ya que muchos de estos gobernadores están negociando directamente con el gobierno de Javier Milei para asegurar la supervivencia de sus gestiones.

La situación en el Senado es similar, con un bloque que no respeta la línea del hasta ahora presidente partidario, Martín Lousteau. Las diferencias no son tanto estratégicas, sino que abarcan cuestiones de fondo sobre qué leyes aprobar o rechazar.

Nueva Lideranza en el Horizonte

Ante este panorama, surge una nueva posibilidad: un acuerdo entre los gobernadores radicales agrupados en Provincias Unidas, es decir, Gustavo Valdés, Carlos Sadir y Maximiliano Pullaro, que se unirían al movimiento Evolución y al jujeño Gerardo Morales para colocar a Leonel Chiarella, el intendente de Venado Tuerto, en la conducción del partido.

El objetivo de esta unión es presentar un proceso de renovación con un dirigente de 36 años que ha demostrado un buen manejo en una ciudad grande, la tercera de Santa Fe, y que tiene un enfoque productivo. Chiarella, además, se destaca por un logro que se ha vuelto atractivo en el actual clima político: su municipio ha mantenido un superávit durante los últimos seis años. En las elecciones de 2023, fue reelecto con un impresionante 83 % de los votos.

La situación actual del radicalismo plantea importantes interrogantes sobre su futuro y la relevancia que tendrá en el contexto político argentino. Con una identidad fracturada y gobernadores que buscan sobrevivir en un entorno cambiante, el nuevo liderazgo que emerge puede ser clave para restaurar la confianza en una de las fuerzas políticas tradicionales del país.

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