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¿La redes sociales aceleran el choque Occidente-Oriente?

2 Comentarios | Publicado el martes 7 de julio
La red social TikTok fue prohibida en India, su mayor mercado mundial. La noticia impacta pero no queda ahí. El gobierno de Hong Kong también decidió prohibirla y dejará de poder accederse a ella los próximos días. Lo mismo se está planteando el Gobierno de los Estados Unidos, que podría bloquearla. La preocupación de estos países, especialmente los de Occidente, es que la red de origen chino, con apoyo del gobierno de Beijing, pueda utilizarse como una herramienta de vigilancia masiva y de propaganda.

India, contra las apps chinas

India prohibió TikTok pero no fue la única app censurada. También tomó la decisión sobre otra serie de aplicaciones desarrolladas por empresas chinas. El Computer Emergency Response Team de India indicó que había recibido muchas «presentaciones de los ciudadanos en relación con la seguridad de los datos y la violación de la privacidad que afectan a las cuestiones de orden público».

El Gobierno de India destacó que «la recopilación de esos datos, su extracción y elaboración de perfiles por elementos hostiles a la seguridad nacional y la defensa de la India» suponía un peligro que querían atajar. Los analistas estiman que uno de cada tres teléfonos móviles en India (con 1.300 millones de habitantes) tenía instalada esta aplicación.

La situación no solo se restringe al panorama tecnológico. También hay coletazos políticos que Occidente mira con preocupación. Recientemente unos 20 soldados indios murieron en un enfrentamiento en la frontera con China. El episodio provocó una protesta social en India que se extendió a redes sociales como Twitter.

Más prohibiciones

La decisión tomada por el gobierno de India parece que no será la única. En Hong Kong, TikTok dejará también de estar disponible tras la nueva oleada de movimientos para controlar a la población. La efervescencia social radica en la promulgación de una nueva ley de seguridad nacional que podría afectar a esa región administrativa especial y semiautónoma de China.

Por su parte, diversos gigantes tecnológicos estadounidenses suspendieron las peticiones de datos que provienen del gobierno de Hong Kong tras la puesta en marcha de esa nueva ley. Facebook, Apple y Google están investigando esas peticiones mientras Twitter mostró su «grave preocupación» por las implicaciones de esta nueva ley.

«¿Yo señor?, no señor»

Los responsables de TikTok trataron de distanciarse de las vinculaciones con el gobierno chino. El eje de esas sospechas es sobre cómo y hasta qué punto recolecta datos la aplicación y qué control tiene sobre esos datos el gobierno de ese país.

En Occidente, la polémica también llegó e Estados Unidos, que hace unas horas mostraba también esa preocupación. Mike Pompeo, Secretario de Estado, indicó que su país «está contemplando ciertamente» prohibir tanto TikTok como otras aplicaciones sociales chinas.

Los legisladores de Estados Unidos llevan tiempo advirtiendo de los riesgos de seguridad que implica el manejo de los datos de usuario que realiza TikTok. En China la ley obliga a las empresas nacionales a «apoyar y cooperar con el trabajo de inteligencia controlado por el Partido Comunista Chino».

Por supuesto que la situación se suma a las tensiones comerciales que desde hace años han provocado el veto a Huawei. La compañía china tiene vedado el acceso a instalación los servicios y aplicaciones de Google en sus móviles basados en Android.

Otros países como Australia también están planteándose prohibir la aplicación, aunque los responsables de TikTok en ese país indicaron que dicha información no era creíble. Asimismo, destacaban que «TikTok no comparte información de nuestros usuarios en Australia con ningún gobierno extranjero, incluido el gobierno chino, y no lo haría si se le pidiera».

Las redes sociales son mucho más que gente odiando, amando y mostrando su vanidad. Son un espacio en donde se están librando batallas silenciosas entre países y culturas antagónicas. Las redes juegan un papel clave en la configuración de este mundo de hiperconexión y traban relaciones peligrosas, con consecuencias impredecibles en la relación Occidente-Oriente.