¡Reforma Laboral en la cuerda floja! ¿Qué oculta el peronismo no K? ¡Descubrí el enorme riesgo que enfrentan!

En medio de tensiones tanto internas como externas, los cinco senadores peronistas no kirchneristas que conforman la bancada Convicción Federal han pospuesto la decisión sobre si romperán el interbloque del peronismo o si se dividirán entre ellos para más adelante. La decisión se tomará después de la sesión dedicada a la Reforma Laboral, programada para el miércoles de la próxima semana, momento en el cual el grupo se enfocará en consolidar una posición en torno a este tema, aunque todo indica que podrían volver a votar partidos.

Desde el círculo cercano a los senadores expresaron que "la meta es priorizar la Reforma Laboral". Este jueves, el grupo se reunió a puertas cerradas y luego llevó a cabo una serie de encuentros, incluso con la CGT, para definir su postura sobre el proyecto de ley que se someterá a votación. Para decidir cómo mantendrán su estructura de poder dentro del Senado, tienen tiempo hasta la sesión preparatoria del 24 de febrero, donde se ratifican las autoridades de la Cámara.

El grupo está compuesto por Guillermo Andrada de Catamarca, alineado con el gobernador Raúl Jalil; Sandra Mendoza de Tucumán, quien responde a Osvaldo Jaldo; Carolina Moisés de Jujuy, aliada del mandatario salteño Gustavo Sáenz; Fernando Rejal de La Rioja, cercano a Ricardo Quintela; y Fernando Salino de San Luis. Este grupo se formó en marzo del año pasado tras rebelarse contra la conducción de Cristina Kirchner y abrir su propio bloque, aunque siguen unidos en el interbloque que conduce José Mayans.

La situación se ha tensado especialmente por la intención de expulsar a Moisés del PJ jujeño, actualmente intervenido, por "grave conducta" al competir contra la estructura K y votar leyes junto al Gobierno. Esto ha agitado el ambiente, y algunos senadores amenazan con romper la alianza. Cuando se votó el Presupuesto 2026, Rejal y Salino votaron en contra junto al resto del peronismo, mientras que otros senadores, alineados a gobernadores más cercanos a Javier Milei, acompañaron al oficialismo.

A pesar de las tensiones, los senadores aseguran que no tomarán una decisión ahora, ya que quieren enfocarse en la reforma laboral. Esta semana, recibieron a Pablo Echarri por la Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes, al productor Guillermo Tello por la Multisectorial Audiovisual y referentes de otros sindicatos del interior. También se reunieron con la CAME y después se trasladaron a la sede de UPCN para encontrar al triunvirato de la CGT.

A pesar de que intentan mostrarse unidos y aunar criterios, advierten que no todos están en la misma sintonía. "Se está definiendo. Siempre tratan de alcanzar posiciones únicas. A veces no se logra, ya ocurrió en ocasiones anteriores y es tolerado porque el sentido de la existencia del bloque va más allá de eso", señalaron desde la bancada. Sin embargo, la lógica de esta situación podría ser similar a la anterior. Rejal ya ha declarado que su postura es de rechazo. "Desde mi banca como representante de La Rioja, la postura es firme: no avalar maniobras que signifiquen un retroceso para la dignidad del empleo", aseguró, y añadió que el Gobierno "disfraza de modernización lo que en realidad es precarización y esclavitud encubierta".

Por otro lado, desde el bloque afirman que la discusión sobre su continuidad "está más en los medios que en sus conversaciones" y remarcan que tienen tiempo para decidir hasta la sesión preparatoria del 24 de febrero, donde se elegirán las autoridades de la Cámara. Actualmente, el interbloque peronista cuenta con 28 senadores: 21 de la bancada Justicialista que conduce Mayans, los cinco de Convicción Federal, y los dos santiagueños Gerardo Zamora y Elía Moreno, quienes han formado su propio bloque. Esta es la representación más baja del peronismo en el Senado en más de cuarenta años.

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