¿Sabías que 7 de cada 10 latinoamericanos están apostando por USDT? ¡Descubre el motivo detrás de este fenómeno!

La stablecoin ha emergido como una opción clave para millones de argentinos, convirtiéndose en una alternativa frente a la inflación y la inestabilidad de las monedas locales. En un contexto donde el dinero fiat ha perdido su rol de refugio seguro, el USDT, la stablecoin de Tether, se está integrando en la vida cotidiana de muchas personas.
Desde 2018, cuando las hiperinflaciones comenzaron a afectar a varios países de la región, la búsqueda de alternativas ha cobrado fuerza. Sin embargo, fue en 2025 cuando la adopción de USDT se volvió institucional. Según Juan José Martínez, un defensor del ecosistema cripto, las principales razones detrás de este fenómeno son la constante pérdida de valor de las monedas nacionales y un sistema bancario que excluye a un 30% de los adultos.
La situación se vuelve más alarmante al observar que entre 2022 y 2025, América Latina movió u$s1,5 billones en criptoactivos, con un crecimiento anual del 63%. En Venezuela, el USDT ya representa el 47% de las transacciones y el 30% de los pagos en supermercados. En Argentina y Bolivia, la stablecoin se ha consolidado como una reserva de valor informal y un medio de pago cotidiano.
Este auge de USDT responde, en parte, a la incapacidad de los gobiernos para ofrecer soluciones efectivas frente a las sanciones, devaluaciones y exclusión financiera. Sin embargo, esta dependencia también plantea un riesgo significativo. A pesar de que USDT facilita el acceso a liquidez y estabilidad para millones de personas sin cuenta bancaria, la soberanía monetaria queda en manos de una empresa privada registrada en las Islas Vírgenes Británicas, sujeta al escrutinio del Tesoro de EE. UU.
Cada USDT actúa como un certificado digital respaldado por las reservas que administra Tether, lo que implica que la compañía puede congelar, redimir o incluso perder esos fondos si los reguladores así lo deciden. La Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) ya ha bloqueado direcciones en múltiples ocasiones, contribuyendo a la incertidumbre sobre la estabilidad de este activo.
La paradoja de esta situación es que los ciudadanos han reemplazado la inflación doméstica por el riesgo de un bloqueo externo. Han pasado de depender del control de un banco central nacional al de una empresa offshore, ganando en eficiencia y liquidez pero también enfrentando una nueva forma de dependencia. Si Tether se encuentra ante una corrida o un congelamiento masivo, el impacto sería inmediato, dejando a millones de comercios y familias que actualmente operan con USDT sin una red de seguridad.
Además, la funcionalidad de la stablecoin puede desincentivar a los gobiernos locales a abordar la inflación de manera efectiva, ampliar la bancarización o desarrollar monedas digitales soberanas, según un análisis de Criptonoticias. Este escenario plantea un desafío significativo para la estabilidad económica de la región y para el futuro de la inclusión financiera en América Latina.
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