¿Sabías que el INdEC y el dólar están arruinando el turismo en Argentina? ¡La impactante verdad que el cartero no quiere que sepas!

Daniel Schteingart, director de Desarrollo Productivo Sostenible y curador de Argendata en Fundar, un centro de estudios dirigido por el matemático Sebastián Ceria, ha levantado una voz crítica hacia la decisión del gobierno de cortar el financiamiento al INdEC para relevar estadísticas de turismo. En un post en X, Schteingart afirmó que “el gobierno decidió cortar financiamiento al INdEC porque no le gustan los datos, que dan mal”. Sin embargo, según él, el mal estado del turismo en la Era Milei se evidencia en indicadores de otras fuentes, como los de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, que indican que en los últimos dos años cerraron 460 empresas hoteleras y se destruyeron 5.469 empleos formales en el sector.

Más que continuar con recortes en las estadísticas de turismo, Schteingart sugirió que sería más productivo pensar en cómo promocionar un sector que tiene un potencial enorme en Argentina. Este sector no solo genera empleo joven, sino que también es altamente federal.

Durante 42 de los últimos 49 años, Argentina ha tenido un déficit en la balanza turística, colocándola entre los países con mayor déficit turístico relativo al PIB en el mundo. Esta situación abre un debate más amplio sobre la cuestión cultural de los argentinos y la realidad cambiaria, que contribuyen a un escenario donde el Estado carece de herramientas adecuadas para fomentar una industria con un potencial significativo pero en decadencia.

La situación económica y la escasez de ingresos

La credibilidad del INdEC ha sido cuestionada por diversos economistas, incluyendo a Diego Giacomini, un ex aliado de Javier Milei, quien ha apuntado a Marcos Lavagna en varias ocasiones. Un dato del INdEC que refleja la baja en el turismo interno es la escasez de capacidad de gasto de los argentinos. Según el INdEC, el 81% de la población tiene un ingreso menor a $1 millón, y el 37% de la población mayor de edad no tiene ningún ingreso. Además, del 63% que sí recibe ingresos, el 70% no supera los $1.000.080 mensuales, con un ingreso promedio de $634.000.

Esta es la realidad que enfrenta el actual gobierno de Javier Milei y Luis Caputo. La crítica hacia el INdEC y su interpretación de las estadísticas no debe ser un motivo para desatender los datos que reflejan una realidad económica complicada.

Por otro lado, en contraste, Brasil parece estar en una senda completamente diferente. Según datos oficiales del Ministerio de Turismo brasileño, el país concluirá 2025 con un récord histórico de 9 millones de turistas internacionales, en comparación con los 6,7 millones registrados en 2024. Este crecimiento consolida a Brasil como uno de los principales destinos turísticos de América del Sur. La economía brasileña ha recibido US$ 7.170 millones de turistas extranjeros entre enero y noviembre de 2025, y se espera que diciembre sea aún más prometedor.

Argentina, a su vez, se mantiene como el principal país de origen de los visitantes a Brasil, con 3,1 millones de turistas entre enero y noviembre, marcando un crecimiento interanual del 82,1%. Otros países que también contribuyeron a este crecimiento incluyen a Chile con 721.497 turistas (+24,4%), Estados Unidos con 677.888 (+5,8%), Uruguay con 487.514 (+37,2%) y Paraguay con 454.327 (+14,4%).

La diferencia entre las trayectorias turísticas de Argentina y Brasil subraya la necesidad urgente de revisar las políticas de promoción del turismo en nuestro país. En lugar de reducir la información sobre el sector, el gobierno debería centrarse en desarrollarlo, dado que el turismo tiene la capacidad de ser un motor económico fundamental para Argentina.

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