¿Sabías que la desgarradora historia detrás de la desaparición de Troy McClure y Lionel Hutz en Los Simpson cambiará tu forma de ver la serie?

Phil Hartman, una figura emblemática del humor televisivo de los años 80 y 90, dejó una huella imborrable en la cultura pop, especialmente por su trabajo en *Los Simpson*. Hartman, reconocido por su carisma, no solo prestó su voz a dos de los personajes más queridos de la serie: Troy McClure y Lionel Hutz. A lo largo de 52 episodios, interpretó una variedad de personajes secundarios, convirtiéndose en un pilar cómico silencioso de Springfield.
Los entonces showrunners, Bill Oakley y Josh Weinstein, confiaban plenamente en su talento. Su capacidad para "clavar" cada línea hizo que el equipo comenzara a escribir papeles con su voz en mente. Un ejemplo de esto es el episodio “Un pez llamado Selma”, que se centra casi en su totalidad en Troy McClure y que surgió de la admiración que el equipo sentía por él. Matt Groening, creador de la serie, llegó a afirmar que Hartman "clavaba cada broma", lo que consolidó su reputación como uno de los intérpretes más respetados del elenco.
De Saturday Night Live a icono de la animación
Antes de brillar en *Los Simpson*, Hartman ya era una figura reconocida gracias a su participación en *Saturday Night Live*. Entró al programa en 1986 y permaneció durante ocho años, donde se destacó con algunas de las imitaciones más memorables, como las de Frank Sinatra, Ronald Reagan y Bill Clinton. Su objetivo era ganar credibilidad en la industria para escribir y protagonizar proyectos propios. Todo indicaba que su carrera sería larga y diversa… hasta que ocurrió lo impensable.
Una muerte que cambió la serie para siempre
El 28 de mayo de 1998, Phil Hartman fue asesinado a los 49 años por su esposa, Brynn Omdahl. Tras una fuerte discusión, el actor se retiró a dormir mientras ella salió con una amiga. Más tarde, regresó a casa bajo los efectos del alcohol, la cocaína y antidepresivos, y le disparó mientras dormía. Después, confesó lo sucedido a un amigo y regresó al hogar, solo para encontrar a Hartman ya fallecido. Poco después, Brynn se quitó la vida.
Años más tarde, el hermano de Brynn, Greg Omdahl, explicó que su hermana sufría de problemas de ira y adicción, y que había intentado que buscara ayuda. La pareja dejó dos hijos, quienes fueron criados por la familia materna tras esta tragedia que impactó al mundo del entretenimiento.
Tras la muerte de Hartman, el equipo de *Los Simpson* tomó una firme decisión: no volver a utilizar a Troy McClure ni a Lionel Hutz con otro actor. Consideraron que esos personajes estaban inseparablemente ligados a su voz y talento. Desde entonces, solo han aparecido de forma testimonial mediante imágenes de archivo o referencias indirectas. No hubo "cancelación" ni olvido; fue un gesto de respeto hacia un actor cuya pérdida dejó un vacío imposible de llenar en Springfield.
La decisión de no reemplazar a Hartman habla de su legado y del impacto que tuvo en la serie. Dos personajes míticos desaparecieron no por agotamiento creativo, sino porque detrás de sus bromas había un talento irrepetible que marcó una época. Su influencia perdura, y su ausencia se siente en cada rincón de Springfield. La historia de Phil Hartman es un recordatorio de la fragilidad de la vida, pero también de la fuerza del legado que un artista puede dejar.
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