¿Te quedarás sin tu condonación de tarjetas en 2026? Lo que NADIE te ha contado sobre los requisitos que DEBES conocer ahora mismo.

Comenzar el año 2026 con saldos elevados en tarjetas de crédito puede resultar abrumador para muchos argentinos. A pesar de que una baja en las tasas de interés podría ofrecer un alivio momentáneo, con un promedio cercano al 23%, los intereses continúan acumulándose a diario, y siguen siendo de dos dígitos. En este contexto, los programas de condonación de deudas, también conocidos como programas de liquidación de deudas, se presentan como una opción viable para ciertos perfiles de deudores.

Índice
  1. Qué es la condonación de deuda y su viabilidad
  2. Requisitos para acceder a la condonación de deudas
  3. Consideraciones finales antes de decidir

Qué es la condonación de deuda y su viabilidad

La condonación de deudas no es una solución mágica que elimine el problema de la noche a la mañana. Este proceso generalmente se extiende a lo largo de varios años y está asociado a comisiones. Sin embargo, puede permitir una reducción del monto adeudado de entre 30% y 50%. Estos programas trabajan para negociar con los acreedores, buscando cerrar saldos por menos del total a cambio de pagos acordados.

Es importante destacar que no todos califican para este tipo de programas, y existen consecuencias que se deben tener en cuenta. Por ejemplo, puede haber un impacto negativo en el historial crediticio y, en algunos casos, podría considerarse parte de la deuda condonada como ingreso gravable. A continuación, se detallan algunos de los requisitos para calificar.

Requisitos para acceder a la condonación de deudas

1. Tener un monto significativo de deuda
Los programas de condonación están diseñados para deudas considerablemente grandes. En la práctica, la mayoría de las empresas que ofrecen estos servicios exigen un mínimo de entre $7,500 y $10,000 en saldos de tarjetas. Deudas más pequeñas, como por ejemplo $1,000, no suelen ser elegibles y es recomendable resolverlas mediante alternativas como presupuestos, pagos acelerados o asesoría crediticia.

2. Historial de pagos irregular o atrasos
Parece contradictorio, pero un historial de pagos desiguales o incumplimientos recientes puede jugar a favor del solicitante. Para las empresas que ofrecen alivio de deudas, esto puede ser señal de una incapacidad real de pago. Si un deudor ha cumplido puntualmente con los pagos mínimos, es probable que la empresa asuma que podrá seguir pagando, aunque le lleve más tiempo, y podría recomendar opciones diferentes, como planes de manejo de deuda.

3. Pruebas documentadas de dificultades financieras
No es suficiente con manifestar que ya no se puede pagar; es necesario presentar evidencia que respalde la situación financiera actual. Esto puede incluir documentos que demuestren pérdida de empleo, emergencias médicas, divorcios u otros eventos relevantes. No hay una lista única de documentos requeridos, pero es fundamental reunirlos antes de iniciar el trámite, ya que serán solicitados para la aprobación.

Consideraciones finales antes de decidir

Antes de lanzarse a la condonación de deudas, es crucial considerar varios factores:

  • Tiempo y costos: El proceso es gradual y conlleva comisiones.
  • Crédito: Puede haber un daño temporal a tu puntaje crediticio.
  • Impuestos: Parte de la deuda perdonada podría considerarse ingreso gravable.
  • Alternativas: Compara con asesoría crediticia, consolidación o transferencias con 0% de interés introductorio si aplican.

Las reglas para calificar no cambian significativamente de un año a otro. Si tienes una deuda considerable, dificultades comprobables y un historial que refleje problemas de pago, es probable que puedas acceder a la condonación en 2026. Sin embargo, es fundamental analizar detenidamente los efectos de esta opción y compararla con todas las alternativas disponibles antes de tomar una decisión.

Te puede interesar:

Subir