¿Vivir en la cárcel? ¡Descubrí el oscuro secreto que AM 530 no quiere que sepas! ¡Te dejará helado!

En su reciente editorial en El Refugio (AM 530 – Somos Radio, jueves de 22 a 24 horas), el periodista Osvaldo Quiroga reflexionó sobre la película La Mujer de la Fila, protagonizada por Natalia Oreiro y dirigida por Benjamín Ávila. Esta obra cinematográfica destaca la difícil realidad de las familias que deben hacer largas filas para visitar a sus seres queridos en la cárcel.
«El otro día vi la película La Mujer de la Fila, con un trabajo excelente de Natalia Oreiro, que habla de una mujer que hace la fila para visitar a su hijo en la cárcel. Por supuesto, ahí hay muchas familiares de otros presos que se tienen que someter a esos controles tan estrictos», comentó Quiroga, subrayando la tensión emocional que enfrenta la protagonista y otras mujeres en situaciones similares.
En la trama, la protagonista se encuentra con otra mujer, interpretada por la actriz chilena Amparo Noguera, y juntas comienzan a transformar su dolor en una especie de militancia. Este enfoque no solo refleja la lucha de estas mujeres, sino que también está basado en una historia real, lo que añade una capa adicional de profundidad y conexión emocional a la película.
La historia refleja una realidad que a menudo es ignorada: la vida de quienes deben lidiar con el sistema penitenciario. «¿Por qué digo esto? Porque hay un intento y un ímpetu para poder transformar aquello que es tan difícil en otra cosa», continuó el conductor. Esta transformación del sufrimiento en un espacio de encuentro y diálogo es crucial para entender el impacto que esta experiencia tiene en las familias de los internos.
Como bien señala Quiroga, la protagonista y Noguera organizan encuentros con otros familiares, lo que les permite compartir su dolor y encontrar apoyo en la comunidad. «Las dos protagonistas organizan un encuentro con otros familiares y esto hace que las cosas tengan un cariz y un matiz diferente. Porque cuando hay encuentro, cuando uno no está solo, lo que ocurre también es distinto: hay diálogo y un padecimiento compartido», concluyó.
La película no solo es una representación artística, sino que plantea un debate social importante sobre el papel de las familias de los internos en el sistema penitenciario argentino. La lucha de estas mujeres es un recordatorio de que el sufrimiento no tiene que ser vivido en soledad y que la solidaridad puede ser una poderosa herramienta de resistencia.
Para escuchar el editorial completo de Osvaldo Quiroga en El Refugio, podés ingresar acá.
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