Wanda Nara y Mauro Icardi: ¡La sorprendente reconciliación que nadie esperaba! ¿Qué dijo de la China Suárez?

Después de meses de tensiones y declaraciones cruzadas, Wanda Nara ha vuelto a hablar sobre su relación con Mauro Icardi y la China Suárez. En una reciente aparición en "Intrusos", sus comentarios dejaron a muchos con la duda sobre si se trata de un acercamiento real o una tregua estratégica. Su discurso, más reflexivo que en ocasiones pasadas, marca un notable cambio en la dinámica que ha caracterizado su separación.

Wanda reveló que mantiene un diálogo con Icardi, afirmando: “Cuando podemos tratamos de hablar”. Esta declaración sugiere un intento de conciliación, aunque no sin un toque de ironía. La mediática aseguró que, a veces, se siente tan cansada emocionalmente que le dice a Icardi: “Boludo, ya está, soltá”. Este tono más suave parece indicar que el tiempo podría jugar un papel clave en la relación, similar a lo que sucedió con su separación de Maxi López.

"Con el tiempo siento que va a ser como pasó con Maxi, el tiempo cura todo", dijo Wanda.

A pesar de esta aparente calma, los comentarios mordaces no han desaparecido. Wanda mencionó que, en tono humorístico, le dijo a Icardi que lo felicitaba por "vivir con chicos", refiriéndose a los hijos de la China Suárez. Este comentario no solo destaca sus diferencias en la elección de vida, sino que también revela su postura egoísta: “No me imagino el día de mañana viviendo con alguien en mi casa. Me sobra un cuarto y lo hago vestidor”, expresó.

Uno de los momentos más reveladores de su entrevista fue cuando admitió haber borrado una historia en Instagram relacionada con un regalo de una de sus hijas, lo que sugiere un intento por evitar conflictos innecesarios en medio del tumulto familiar. Sin embargo, fue clara al señalar que apoya la relación de Icardi con sus hijas: “Cada vez que venga, voy a hacer todo lo posible para que esté con las chicas como hice siempre”. Este compromiso deja entrever que tiene documentación que respalda su postura.

Wanda también abordó el impacto emocional que la separación ha tenido en sus hijas. “A las chicas les costó un montón adaptarse. Pedían a gritos terapia, por suerte ahora la tienen”, señaló, reflejando la abrupta transición de una vida familiar unida a la fragmentación que ha seguido a su separación. “Éramos una familia muy unida y de repente falta una persona que vive con otra gente”, añadió, lo que subraya la complejidad de la situación familiar.

La presencia de la China Suárez estuvo latente en todo su relato. Wanda no dudó en marcar límites, afirmando que si Icardi está con otra persona, sus hijas deben relacionarse con ella: “Si el papá de ellas está con una persona, ellas están obligadas a estar con esa persona”. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que, en el futuro, sus hijas puedan expresar sus propias críticas hacia los valores de la nueva pareja de su padre.

A pesar de las tensiones, Wanda finalizó su intervención con una declaración que suena a tregua: “Yo le dije a Mauro que confío en él, que no me importa con quién rodee a mis hijos porque confío en él”. La pregunta que queda en el aire es si esta paz es definitiva o solo un respiro momentáneo en una historia llena de giros inesperados.

Te puede interesar:

Subir